Este experto economista dio su visión sobre esta situación en la cuarta conferencia del ciclo “Respuestas ante la crisis” de la Institución Futuro, titulada “¿Es el Estado el problema o la solución a la crisis?”, donde apuntó algunas claves para reconducir el crecimiento de la economía española: el equilibrio en la intervención del Estado en el mercado, la flexibilidad del mercado laboral o abordar el mercado de la energía, entre otras. A su modo de ver, la crisis financiera que vivimos podría haberse paliado si el Gobierno central hubiera tomado antes las medidas oportunas.
-La primera pregunta es obligada. ¿Es el Estado el problema o la solución a la crisis?
Es una pregunta de difícil respuesta. Es una pregunta provocadora, que intenta responder a dos cuestiones. Una, qué ha pasado, y otra, de quién es la culpa. Si la culpa la tiene el mercado y el liberalismo, entonces la solución es una mayor regulación, pero si la tiene la política económica, enconces la solución es la libertad, la economía de mercado, la libre empresa… Éste es un debate que no se va a resolver en esta crisis, ni se va a resolver nunca, porque es ideológico. Pero lo que yo veo es que en la raíz de la crisis ha habido políticas equivocadas y la solución tiene que venir por políticas económicas correctas. En este sentido, el Estado es el problema y la solución a la vez. Lo deseable es tener todo el mercado posible y no más Estado del necesario. Todo el mundo coincide en que un exceso de regulación puede ser tan malo como su defecto. En el caso de España, hacen falta políticas de liberalización.