
Si usted posee un móvil con acceso a Internet, usa la Red para operaciones financieras y conoce las redes sociales, quizá ya sabe qué son los préstamos online entre particulares o P2P Lending. Esta nueva tendencia democratiza el proceso emprendedor: si antes su financiación dependía enormemente del establishment de bancos y business angels, ahora facilita que emerjan nuevos negocios. Si a este componente social de la Red le añadimos una mayor información financiera sobre particulares, que permite segmentar según solvencia e historial crediticio, y un creciente número de consumidores que opta por personalizar sus compras, el resultado final es una gran oportunidad para los préstamos online.
Este revolucionario sistema funciona del mismo modo que un P2P de intercambio de archivos, con el objetivo de ofrecer productos financieros atractivos para las dos partes. Los prestamistas acuden en busca de una buena rentabilidad -una media del 30% mayor que la de los depósitos e inversiones tradicionales- y pueden seleccionar los beneficiarios según su riesgo o el tipo de proyecto que quieren financiar. Existen cada vez más inversores a los que la Bolsa les parece un casino en el que se pierde el espíritu de participar en negocios reales. Así, el P2P Lending ha descubierto un nuevo mercado que saca de la pasividad al inversor, creando sinergias entre personas.
Los bancos comienzan a preocuparse. Hay más de 60 redes sociales en el mundo, con más de 200 millones de miembros y con una estimación de 4.000 millones de euros de facturación en publicidad para 2011, lo que puede restar terreno a la hora de vender los productos financieros tradicionales. Por ello, la banca investiga cómo adelantarse a los cambios, a través de iniciativas relacionadas con la web 2.0, la televisión interactiva, el DNI electrónico y, principalmente, con la contratación de servicios a través del móvil.