¿Un filósofo como director de Recursos Humanos?
Bueno, al acabar la carrera quería conocer otras culturas, idiomas y países. Por eso pedí una beca y me fui a estudiar un Diplôme d"Études Supérieures Européennes en la Universidad de Nancy. Además, el Gobierno de Navarra me concedió otra ayuda para realizar un estudio sobre el desempleo juvenil, y gracias a eso conocí Estrasburgo y Bruselas. Durante el segundo año de la beca me marché a Hungría para analizar el apenas 5% de propiedad privada que existía y el sistema de cooperativismo del país comunista. Más tarde, trabajé en la embajada española de ese país y en la Universidad de Economía de Budapest. Cuando regresé, completé mi formación con un máster de recursos humanos en Madrid y comencé a trabajar en el mundo de la empresa.
Tiene una trayectoria laboral variada, aunque siempre dentro de los recursos humanos. ¿Con qué se queda?
Con la experiencia internacional y la variedad de culturas y personas que he tenido la oportunidad de conocer y tratar. Tras mis estudios universitarios, viví seis años en diversos países: Francia, Hungría, e Italia. Posteriormente, en mi actividad de director de Recursos Humanos, he visitado y trabajado en Dinamarca, Alemania, China o Estados Unidos.
Ha sido director de Recursos Humanos de Gamesa Eólica durante ocho años…
Así es. Cuando entré trabajábamos unas 850 personas. Los dos primeros años los dedicamos al crecimiento nacional y luego se inició un proceso de internacionalización por Europa, China y EEUU, alcanzando los 3.200 empleados. En mi equipo llegamos a ser más de cincuenta personas. La atención a estos territorios implica un ritmo de vida que no se puede mantener durante mucho tiempo.