Pamplona, 28 ene (.).- Los empresarios españoles prevén un empeoramiento de la situación económica de cara a 2026 y muestran una valoración mayoritariamente negativa de la competitividad del país, según refleja la Encuesta Empresarial del Círculo 2025, presentada este miércoles en Pamplona por el Círculo de Empresarios y la Institución Futuro.
El sondeo, que ha recabado 370 respuestas de compañías mayoritariamente del sector servicios y de pymes, constata que cerca del 80 % de los encuestados percibe un entorno desfavorable marcado por el aumento de la presión fiscal, la inseguridad jurídica, la carga burocrática y la falta de calidad normativa.
En cuanto a las perspectivas, casi la mitad de los empresarios considera que la situación económica se deteriorará en 2026, influida por factores internacionales como el aumento de las barreras al comercio, los conflictos geopolíticos y la desinformación.
A nivel interno, las medidas económicas recientes son valoradas de forma negativa por más del 90 % de los participantes, especialmente el incremento de los costes laborales, la prórroga de los Presupuestos y el desequilibrio de las cuentas públicas.
Pese a este contexto, más de dos tercios de las empresas prevé mantener o mejorar su actividad en los próximos doce meses, aunque solo una minoría confía en aumentar sus márgenes. La atracción y retención de talento y el control de costes se consolidan como las principales prioridades estratégicas para 2025, mientras que la transformación digital gana peso frente a la innovación en producto.
La encuesta también revela una creciente apuesta por la inteligencia artificial y la digitalización como factores clave para mejorar la productividad, así como una percepción mayoritariamente negativa sobre la eficiencia del gasto público.
Además, más del 60 % de las empresas asegura no haber solicitado fondos europeos Next Generation, principalmente por la complejidad administrativa y la percepción de que benefician sobre todo a grandes compañías.
Los autores del informe subrayan la necesidad de reformas estructurales en fiscalidad, mercado laboral, educación y Administración pública para recuperar competitividad y mejorar el clima empresarial, en un escenario que los empresarios califican de incierto y exigente para los próximos años.