
Recientemente se ha publicado, por quinto año consecutivo, el estudio GEM-Navarra 2008 sobre el emprendimiento en nuestra región. Éste incluye la información necesaria para entender qué está sucediendo a este respecto en el conjunto de naciones, regiones y ciudades, tanto a nivel particular como comparativo. La publicación de estos datos resulta muy interesante como forma de tomar el pulso a la sociedad navarra.
En la Comunidad Foral se perciben oscilaciones a la baja en lo que a emprendimiento se refiere: entendiendo que una iniciativa emprendedora es todo aquel negocio empresarial que se pone en marcha en cualquier sector y que no sobrepasa los 42 meses de vida, la tasa de actividad emprendedora en la población navarra fue en 2008 del 6,5%, mientras que en 2007 el porcentaje fue del 8,1%.
Aunque se produce un descenso, merece la pena resaltar que esta variación se debe a la reducción en el porcentaje de iniciativas nacientes (aquellas que tienen hasta tres meses de recorrido), un 3% en 2008, mientras que la cifra de iniciativas nuevas (las que han superado los tres meses pero son de menos de 42) se ha mantenido prácticamente igual (3,5%). Es decir, el porcentaje de nuevos negocios que sobreviven más allá de los tres meses indica que existe un índice relativamente constante de nuevas iniciativas en Navarra.
Al comparar a Navarra con otras Comunidades Autónomas, se detecta que la Tasa de Actividad Emprendedora Total (TEA) es más elevada en Madrid, Aragón y Cantabria, mientras que Navarra ocupa el decimoquinto lugar. A pesar de ello, merece la pena destacar que el índice TEA en la mayor parte de las regiones se encuentra, salvo casos puntuales como Ceuta y Melilla, por ejemplo, entre el 6,5% y el 7,5%. Además, este índice sólo mide la cantidad de iniciativas emprendedoras, y no su calidad y posibilidades de supervivencia de las mismas.
Gráfico comparativo Comunidades Autónomas
Otros datos destacables son:
-Más del 80% de los proyectos emprendedores surgen de la detección de oportunidades de negocio. La mayor independencia en el trabajo y un incremento de los ingresos subyacen en la decisión de emprender.
-La mayor parte de las iniciativas se sitúan en el sector de consumo (47,8%).
-Aumenta el porcentaje de personas que considera que existen buenas oportunidades para emprender. No obstante, la mayor parte de la sociedad navarra y de los expertos participantes en el estudio consideran insuficientes los conocimientos y capacidades emprendedoras de la población en general.
-Una cultura que prima el ser funcionario, la aversión al riesgo y la necesidad de un mayor apoyo financiero son los principales frenos para emprender en nuestra región.
-El impuso de medidas de apoyo económico, incluir el mundo de la empresa en todos los niveles de la educación y la simplificación de trámites y burocracia son las principales recomendaciones para fomentar el emprendimiento en Navarra.
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