
Ayer tuvo lugar el Día del Emprendedor y, en este marco, Juli Ferré, responsable de ventas de Cirque du Soleil, explicó cómo esta empresa ha pasado de ser un grupo de veinte artistas callejeros a consolidarse como una multinacional del espectáculo que vende más de ocho millones de entradas. Lo sorprendente del Circo del Sol es que ha obtenido sus éxitos no en un ámbito de actividad ascendiente, sino en un sector en crisis. Cuando todos los circos del mundo estaban en declive, esta empresa consiguió darle la vuelta a la situación, rompiendo los límites de ese mercado y proporcionando un valor innovador a sus consumidores.
Para ser una empresa innovadora y sin miedo al riesgo, es imprescindible renovarse y basarse en un estilo único y diferenciador. En el caso de este circo, el modelo de negocio se inspiró en la diversidad artística-cultural y en la promoción del potencial de la juventud. Estos dos elementos han servido para lograr identificar la empresa como marca, meta a la que siempre debe aspirar una organización. Baste el ejemplo del éxito que están obteniendo con la venta de sus CD´s musicales. Siguiendo modelos de negocio parecidos a los famosos Buddha Bar o Café del Mar, Cirque du Solei se está haciendo hueco en un mercado paralelo al que inicialmente emprendió. Y es que para que una compañía triunfe, es tan importante un buen producto como la maquinaria que hay detrás. Elegir a los partners adecuados, implementar un buen plan de marketing y apostar por el capital humano de una organización son varios de los pilares que deben sustentar la innovación empresarial. Así lo recomienda la frase del mes del Club de Marketing de Navarra: "Es imposible hacer un producto de calidad sin tener a la vez un entorno de trabajo de mucha calidad. Todo está ligado: producto de calidad, servicio al cliente de calidad, puesto de trabajo de calidad y calidad de vida de tus empleados".