Boletín 7 días, CEN, 23 de noviembre de 2007
Conferencia organizada por Institución Futuro
“Emerge un nuevo orden internacional, altamente conectado, y una sociedad global, mundial, una sociedad-mundo que salta por encima de los Estados. Esta nueva sociedad exige un super-Estado y una democracia-mundo”, consideró el catedrático de Sociología y exdirector del Instituto Elcano de Estudios Estratégicos, Emilio Lamo de Espinosa, al explicar el “déficit emergente de gobernanza mundial”.
El profesor Lamo de Espinosa impartió la conferencia Potencias emergentes: ¿riesgo en el nuevo orden mundial?, organizada por el think thank Institución Futuro, en la sede de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), quien colabora con la I.F. en la organización de estos eventos juntamente con Diario de Navarra y Canal 6. El director de Institución Futuro, Julio Pomés, y el consejero del think thank, Javier Ibilcieta, fueron los encargados de introducir la jornada.

Para Lamo de Espinosa, estamos asistiendo a una “segunda revolución económica”, que sería: “más extensa” que la primera, incluyendo a todo el mundo y “no sólo al atlántico”. También sería “más intensa” porque, por vez primera en la historia, este año “la población urbana ha superado a la rural y esto supone un mayor cambio de hábitos, procesos y productos”. Además, el docente también advirtió de que es una transformación “de ritmo de crecimiento más acelerado” que se da en 30 ó 40 años y no en 150, como la anterior revolución.
A continuación, el catedrático explicó las causas de este nuevo marco mundial. Por ejemplo, la política, caracterizada por una “oleada democratizadora en todo el mundo, a raíz de la caída del muro de Berlín” y, tal y como explicó Lamo de Espinosa, la democracia es “muy importante en términos económicos”, ya que “lleva al buen gobierno que, allí donde está presente, conduce a la prosperidad y a rentas per cápita altas”. Otras causas, aportadas por el experto serían los enormes avances tecnológicos, como el invento del container, que “reduce el precio del transporte de productos en 36 veces”, o la aparición de Internet, reduciendo “a cero” el precio de la comunicación.

En este escenario, “el comercio mundial de manufacturas se ha multiplicado casi por cuarenta en cincuenta años” y, además, “se ha diversificado”, con la exportación de los países en vías de desarrollo, que “también importan”, informó Lamo de Espinosa. De hecho, las importaciones chinas se han multiplicado por cinco entre 2000 y 2005. Como el conferenciante definió, “China es la gran fábrica del mundo y la India es la gran oficina (el 53,8 por ciento de su PIB proviene del sector servicios)”. Otro dato interesante que dio, relativo al gigante asiático fue el de que, en estos momentos, “China produce más ingenieros competitivos que el Reino Unido”.
“Es el fin de la excepcionalidad occidental” anunció Emilio Lamo de Espinosa, un fenómeno que –señaló- no es nuevo. El exdirector del Instituto Elcano relató como “la época del dominio occidental sobre el mundo comenzó en 1450”, con los grandes conquistadores. En el auge de esta era, el 80 por ciento del mundo estaba bajo la soberanía de Occidente. A partir de 1945, llegó la “descolonización política”, que provocó un aumento de Estados, desde los 45, hasta los 191. Asimismo, en 1950, “cae el Tercer Mundo” y se da el “crecimiento espectacular de Estados Unidos”.

En este análisis de la Historia, el ponente hizo un balance del PIB mundial. Se comprueba que, en el año 1500, el 67 por ciento del PIB era aportado por Asia, y tan sólo el 18 por ciento por Europa. Ya en 1950, Asia había pasado a representar el 20 por ciento; Europa, el 28 por ciento; y Estados Unidos, el 30 por ciento. Por todo esto, Lamo consideró que en la actualidad “China está recuperando la posición que tuvo en el pasado”.

El mundo del siglo XXI

A continuación, Emilio Lamo de Espinosa plasmó su visión sobre el mundo del siglo XXI. En ese análisis, prevé “cambios brutales” en las proyecciones demográficas. En 2050, el 58 por ciento de la población del mundo se encontrará en Asia, el 22 por ciento en África, y el 20 por ciento, en Occidente. Ese año, los diez países más poblados del mundo serán, por este orden, India, China, Estados Unidos, Indonesia, Nigeria, Bangladesh, Pakistán, Brasil, República Democrática del Congo y México. Es decir, ningún país europeo, tres americanos y cinco asiáticos.
En cuanto a las proyecciones económicas, el catedrático de Sociología enfrentó al actual G-7 (compuesto por Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá, previendo la incorporación de España, Australia y Corea del Sur), con lo que definió como “E-7”, las siete mayores economías emergentes: China, India, Brasil, Rusia, Indonesia, México y Turquía. Así, en 2050, el PIB de este E-7 superará con creces al del G-7.

A pesar de esta “redistribución del poder”, Emilio Lamo reconoció que “la hegemonía americana persiste”. Su PIB sigue siendo “el primero del mundo (30 por ciento del total, igual a la suma de las economías de los cuatro países siguientes), su influencia cultural es inmensa, su I+D es igual a la del resto del mundo combinado (posee al 80 por ciento de los premios Nóbel y 17 de las 20 mejores universidades) y su poderío militar también es igual al del resto del mundo combinado: ningún enemigo o alianza de enemigos les supone un riesgo”.

El nuevo modelo, según Lamo, supone “terribles presiones para los recursos”. Por ejemplo, China consume el 29 por ciento del hierro del mundo y el 28,6 por ciento del zinc. Por su parte, India consume 21,4 por ciento del arroz mundial. Este nuevo consumo “provoca una gran subida del precio de las materias primas”, advirtió el académico.

En definitiva, para gestionar este sistema global, Lamo propuso un Estado Democrático Mundial, “con un orden kantiano de derecho y legalidad”, y respaldado por “un orden hobbesiano de fuerza y monopolio de la violencia a su servicio”. Concretamente, “una alianza de democracias”, que gestionara un sistema con “economía global, política global, opinión pública global…” y que, hasta ahora, se está rigiendo por “gobiernos locales”.

Institución Futuro
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