Diario de Navarra, 20 de abril de 2008
Entrevista con Emilio Huerta, catedrático de Organización de Empresas en la UPNA y director del CCN
Considera que el conocimiento y la formación del capital humano de las empresas constituye uno de los elementos diferenciadores e impulsores de la ventaja competitiva de las sociedades. Para Emilio Huerta, catedrático de Organización de Empresa de la UPNA, la formación profesional continua y reglada es una inversión estratégica y fundamental para Navarra
Emilio Huerta Arribas es uno de los autores del informe Invertir en las Personas: Formación y Productividad en Navarra, texto editado por el Centro para la Competividad de Navarra del que es director. El informe, recientemente presentado, apoya su diagnóstico: existe un desequilibrio en Navarra entre la producción de titulados universitarios que no trabajan en áreas relacionadas con sus estudios y la demanda empresarial de especialistas y técnicos cualificados procedentes de los itinerarios propios de la Formación Profesional.
¿Qué enseñanzas se deberían ofrecer en Navarra para ajustar la oferta con la demanda empresarial?

Una cuestión muy importante es aumentar el número de usuarios de la Formación Profesional reglada. Por cierta desconsideración y falta de prestigio de la Formación Profesional hay un número excesivo de estudiantes que se orientan al bachiller pensando en la universidad, por ello es una cuestión muy importante darle más valor a la FP. En un escenario de desaceleración económica el perfil de los graduados en una formación profesional es excelente para encontrar empleo y para mantener el empleo. Crear campus de FP en vez de este modelo descoordinado sería una manera de visualizar y dar más prestigio a la FP. Vemos que las familias de FP más extendidas son las que tienen que ver con administración y marketing, pero hay que fomentar los perfiles más técnicos vinculados a electrónica, electricidad, autómatas.Ahí existe un camino.

¿Qué datos resultan capitales en su informe sobre formación y productividad en Navarra?

Que las empresas navarras invierten poco en formaciones profesionales, y eso va a ser la clave si quieren competir en el futuro. Hay que invertir en formación de las personas que están en las empresas. Los datos que tenemos sitúan a las empresas navarras en torno a 20 horas de formación por trabajador y año. Las empresas alemanas invierten en formación en torno a 55 horas por trabajador y año. Y las empresas excelentes entre 85 y 90 horas por trabajador y año. Hay que mejorar mucho en formación porque es bueno para las empresas y trabajadores.

En los años 60 y 70 Navarra fue pionera en la implantación de estudios profesionales. ¿La universidad solapo estos estudios?

Es que antes la mayoría de los que iban a la Formación Profesional eran los estudiantes que tenían dificultades. Era cuando se pensaba que el camino de promoción tenía que ver con el bachillerato y la universidad.Y está claro que no es verdad porque se está produciendo una situación de sobrecualificación para muchos universitarios que luego, cuando tienen que desarrollar su actividad profesional, ésta no tiene nada que ver con la formación que han podido obtener en la universidad.

La adaptación al nuevo espacio educativo europeo de Bolonia impone la formación práctica de los universitarios acercando al estudiante a la realidad laboral.

Eso es cierto. Por otro lado es preciso ver si el número de estudiantes que acceden a la formación universitaria es el adecuado y si los contenidos son los adecuados y pensar en qué medida hay que cambiarlos, hacerlos menos abstractos y acercarlos más al ejercicio profesional. Habría que acercar más el perfil académico a las necesidades de las empresas y la universidad a la empresas y a la sociedad.

Aseguran que España marcha con retraso en el proceso de adaptación de Bolonia. ¿Es cierto?

Hay un proceso de cambio y quizás estas cosas sean como una gran llamada de atención, pero la universidad se ha ido adaptando, aunque necesitamos seguir adaptándonos con más rapidez.

Se anuncia por parte del gobierno de Navarra un plan de inversiones de 4.500 millones de euros hasta el 2012 para paliar la crisis. ¿Le parece una medida adecuada?

Me parece una medida adecuada. La preocupación que me puede causar es que, al final, terminemos invirtiendo en tangibles, invirtiendo en carreteras, y que esta inversión urgente que necesitamos en el sistema educativo no quedase en el aire. Es tan importante una inversión en carreteras o edificios como la otra que tiene que ver con la formación. Y y si son inversiones complementarias, excelente, pero no que una sustituya a la otra porque podremos tener problemas ya que el futuro está más en la inversión en torno a la educación.