Éstas son las elecciones de los regalos fiscales, las ayudas al desarrollo sostenible y… el marketing viral. Por primera vez, parece que tanto el PSOE como el PP han contemplado la comunicación con el elector como una inversión y no como un gasto, y se están sirviendo de las herramientas de la Web 2.0 o web social.

Desde foros en sus cuidados portales, hasta innovadoras campañas en las que sus líderes simulan llamarnos al móvil, las campañas electorales se están desarrollando paralelamente en la red. Si ya ha visto el video de la Plataforma de Apoyo a Zapatero, integrada por numerosos artistas e intelectuales de los mass media, tampoco debe perder de vista el movimiento Yorompo.org, que ha lanzado un video en contra de Zapatero. Este film es una adaptación de un anuncio de Apple contra la hegemonía de Microsoft, y tiene un estilo claramente orwelliano, ya que presenta una sociedad gris, sometida por el mensaje de los líderes mesiánicos. En esta línea, Neil Postman escribía en “Divertirse hasta morir” que “en época de tecnología avanzada es más fácil que la ruina espiritual provenga de un enemigo con una cara sonriente, que de uno cuyo rostro exuda sospecha y odio”. Y exponía dos formas de marchitar el espíritu de una cultura: la de Orwell en “1984”–la cultura deviene en prisión- y la de Huxley en “Un mundo feliz” –la cultura deviene en parodia. Así, mientras Orwell temía a los que pudieran prohibir libros y privarnos de información, Huxley alertaba de que no hubiera razón alguna para prohibirlos, sencillamente porque nadie tuviera interés en leerlos o, incluso, que llegaran a ofrecernos tanta información que pudiéramos ser reducidos a la pasividad y egoísmo.

En definitiva, Orwell temía que nos fuera ocultada la verdad y Huxley que la verdad fuera anegada por un mar de irrelevancia. Y es que cuando la sociedad civil se convierte en auditorio de promesas insostenibles, sus intereses públicos se trivializan y el pronóstico huxleyiano se hace más próximo.

Entradilla:
Éstas son las elecciones de los regalos fiscales, las ayudas al desarrollo sostenible y… el marketing viral. Por primera vez, parece que tanto el PSOE como el PP han contemplado la comunicación con el elector como una inversión y no como un gasto, y se están sirviendo de las herramientas de la Web 2.0 o web social.