
Institución Futuro organizó ayer la conferencia “Financiación empresarial en tiempos de crisis”, a cargo del mediático economista, y profesor de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Barcelona, José María Gay de Liébana, en un evento celebrado en la sede de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), que contó con la colaboración de Diario de Navarra, Onda Cero y la propia CEN.
“El grifo del crédito está cerrado y no llega al sector privado”, a pesar de que “hay dinero”, apuntó el experto. Para analizar el porqué de esta situación, Gay de Liébana advirtió de algunos de los problemas con los que se ha encontrado el sector financiero desde el inicio de la crisis, que, tal y como explicó el profesor, “ha sido una crisis de deuda, en la que hemos gastado más de lo que ingresábamos”.
Ahora bien, al analizar esta deuda, hay que distinguir entre dos variantes: deuda pública y deuda privada. Tal y como concretó Gay de Liébana, la deuda privada estaba en unos niveles muy elevados en el año 2010, de más de tres billones de euros, pero, sin embargo, “las empresas y familias han sido conscientes de que estaban sobreendeudadas” y han rebajado su deuda hasta los dos billones y medio de euros. Sin embargo, el contrapunto está en la deuda pública total que, en el año 2010, era de 820.566 millones de euros y, en este año, ya ha pasado el umbral del billón y medio de euros.
Dicho esto, Gay de Liébana criticó entonces: “¡que no me digan que las cosas van bien! Porque, cuando las cosas van bien, no te endeudas, y, desde el año 2011, la deuda pública se ha incrementado un 50%”. Por lo tanto, “el problema de la deuda pública es tremendo”, alertó el economista, que también aseguró que, “ante su riesgo de incumplimiento, tendrá que ser el Banco Central Europeo (BCE) el que tenga que acudir a su compra”.
A su vez, el sector público también recurre a los mercados financieros, que, por tanto, “en vez de poner el dinero en los bolsillos de las empresas, se lo ponen a la Administración”, lo cual es “insoportable para el sector privado, que es el que sufre la carencia de la financiación”. En total, son más de 518.000 millones de euros de deuda pública los que están en manos de los bancos.
Además, según el experto, las pymes también cuentan con un importante rival en la obtención del crédito: las grandes empresas. Gay de Liébana aportó las cifras del balance de las 27 empresas no financieras del Ibex 35, que, por ejemplo, en el año 2010, con un activo total de 853.806 millones de euros, contaban con una deuda de 597.992 millones de euros (es decir, “¡solo su deuda equivalía a un 60% del PIB!”, subrayó el profesor). Actualmente, estas empresas cuentan con una deuda total de 475.254 millones de euros, de la cual el 58% es deuda financiera. Por tanto, “las empresas del Ibex apelan, de una manera brutal, a la deuda” y, mientras, “los bancos no pueden poner ese dinero a disposición de las pymes”.
Gay de Liébana también puso ejemplos de empresas que abusaron de su endeudamiento, como el de la constructora Martinsa Fadesa, que no tuvo en cuenta que “hay que saber cuándo invertir”. Esta empresa tuvo un “crecimiento salvaje” y, sin tener en cuenta los ciclos económicos, no pudo afrontar un nivel de stocks tan “brutal”. En concreto, en su activo, pasó de tener 333 millones de euros en 2006 a 8.360 millones en 2007. Por la otra parte, su deuda con los bancos pasó ese año de los 326 millones a 5.157 millones. En el polo opuesto, el académico puso los ejemplos de Mercadona e Inditex que, según él, con capitalización y sabiendo cuándo invertir, han podido sostener su financiación más en fondos propios que en deuda con los bancos.
Las “crueles” cifras de crédito bancario y la financiación alternativa
El profesor comparó las cifras de crédito bancario al sector privado que, en el año 2008, era de 1,86 billones de euros, y ha pasado a ser, en agosto de este año, de 1,39 billones. Por tanto, “vivíamos con una financiación de medio billón de euros superior”. Aun y todo, y tras haber superado los bancos españoles los test de stress, “mi esperanza es que lo peor de la tormenta financiera ya haya pasado”, apuntó Gay de Liébana, que señaló cómo, tras el “rescate, limpieza y saneamiento” del sector, éste vuelve a ser solvente. A esto añadió las medidas que se han llevado a cabo desde el BCE para favorecer el crédito, como el cobrarles por el “dinero ocioso” a los bancos un 0,20% u otorgar 400.000 millones de euros para “barra libre” a empresas y familias. En cambio, Gay de Liébana manejó las previsiones del Fondo Monetario Internacional, en las que el crédito a empresas del año 2018 será tan solo de 1,42 billones de euros, lejos de las cantidades que se concedían antes de la crisis. Las cifras de crédito son “crueles”, tal y como reconoció el experto.
Por eso, incidió en la necesidad de acudir también a financiaciones alternativas a la financiera, como puede ser la financiación por vías particulares (crowdlending) o los préstamos participativos, que, además, aportan más independencia a las empresas. Así, según este, se “ha de facilitar la entrada de inversores en las empresas”, aunque también los empresarios han de “concienciarse” en una cultura de “transparencia” en la propia organización. También, instó al Gobierno a hacer que “el ICO se moje e impulse el crédito”.
El profesor, por otra parte, también se mostró escéptico acerca de si funcionará la Ley de Fomento de la Financiación Empresarial, y se cuestionó: “¿remonta la economía y la financiación a golpes de cascadas incesantes de leyes?”. Este aseguró que tal cantidad de normas crea una gran “inseguridad jurídica para la ciudadanía y para el contribuyente”. Tomando los datos del informe de CEOE, en el año 2012, los boletines oficiales de España publicaron más de un millón de páginas.