En la actualidad las ventajas de dominar idiomas extranjeros resultan indiscutibles, sobre todo en el terreno profesional. En este ámbito, el inglés ha sido durante muchos años el más significativo, pero la tendencia quizá esté a punto de cambiar. Un estudio realizado por el Consejo Británico apunta que el predominio del inglés en las comunicaciones internacionales podría desaparecer debido a cambios económicos, tecnológicos y culturales. English next, que así se llama el informe, señala como causa principal que los ingleses y americanos, al conocer ya la lengua “universal”, no se esfuerzan en aprender otros idiomas, mientras que el resto de ciudadanos no nativos se ven forzados a aprender más idiomas y, por tanto, gozan de una ventaja competitiva en compañías internacionales. Este hecho podría debilitar la fuerza relativa del inglés y favorecer que otros idiomas sean más demandados en el sistema educativo -español, el árabe y el mandarín- y también en los negocios internacionales -japonés, francés y alemán.

La competitividad de los países angloparlantes podría, en consecuencia, reducirse. Sin embargo, los españoles no deberíamos tomarnos las conclusiones de este informe al pie de la letra y tendríamos que valorar más la lengua anglosajona y, en general, los idiomas extranjeros. Las razones son de sobra conocidas: el 56% de los españoles reconoce no saber una lengua extranjera, a diferencia de Luxemburgo (99%), Eslovaquia (97%) y Letonia (Latvia) (95%), donde es habitual hablar un segundo o incluso un tercer idioma.

Entradilla:
En la actualidad las ventajas de dominar idiomas extranjeros resultan indiscutibles, sobre todo en el terreno profesional. En este ámbito, el inglés ha sido durante muchos años el más significativo, pero la tendencia quizá esté a punto de cambiar.