Diario de Navarra, 23 de septiembre de 2008
Carlos Espinosa de los Monteros
“La situación económica española tiene muy mala pinta. La crisis va más en serio de lo que imaginábamos”, afirmó ayer en Pamplona Carlos Espinosa de los Monteros, presidente de Mercedes Benz España y ex presidente del Círculo de Empresarios.

Carlos Espinosa de los Monteros inauguró el ciclo de conferencias “Respuestas ante la crisis” que ha organizado Institución Futuro Think Tank Independiente con la colaboración de Diario de Navarra, CEN y Canal 6 Navarra.


El ponente, que comenzó condenando el atentado de Santoña y solidarizándose con las fuerzas armadas y con todos los afectados por el terrorismo, empezó por referirse al título de la conferencia -“Ante la crisis, ¿ha hecho el Gobierno sus deberes?”- y dijo que si hiciera caso al mismo tendría que ser muy breve y clausuraría el acto “con un monosílabo: no. No ha hecho nada” para paliar la crisis.


Afirmó que la economía española acumulaba desequilibrios importantes que “se han agudizado cuando han venido huracanes de fuera”: la subida de los precios de las materias primas, las hipotecas subprime y el derrumbe de muchas instituciones financieras.


Opinó que, frente a esta realidad, el Gobierno “ha optado por la estrategia de Don Tancredo”: ha cometido un “error de diagnóstico”, ha planteado que “los males vienen de fuera” y ha actuado “por detrás de los acontecimientos”. Criticó al Gobierno por haber fallado “de buena fe o de mala” al no detectar la crisis y por no haber informado, “más bien ha tergiversado para minimizar la crisis”. Añadió que el Gobierno tiene que “proponer unas medidas que no van a solucionar todos los problemas pero pueden hacer que la crisis sea más llevadera y que sea más corta en el tiempo”.


Propugnó que lo primero que hay que hacer es “recuperar la confianza de los agentes económicos; además, hay que asumir que “es necesario un ajuste en la economía”, acostumbrarnos a que “la energía es cara y seguimos siendo enormemente dependientes del petróleo”, reducir el flujo migratorio, etc.


Entre las medidas concretas que propuso se encuentran una política que arranque de la austeridad en el gasto y el estímulo a la actividad, reducir en cinco o seis puntos el impuesto de Sociedades, reducir las cargas a las empresas y estimular la contratación, subir el IVA (es más bajo que en algunos países europeos), y una serie de reformas estructurales como poner en marcha un programa nuclear, flexibilizar el mercado laboral, facilitar la contratación a tiempo parcial, facilitar el despido, replantear la negociación colectiva, liberalizar el suelo, la distribución comercial y los horarios, etc.


En cuanto a Navarra, dijo que le parecía “una región muy equilibrada” y “preparada para resistir los embates”. Lo que puede hacer es “apostar por cosas que tengan un presente limitado y un futuro prometedor”. Y concluyó afirmando que “si yo fuera gobernante del país, me preocuparía poco el futuro de Navarra”.