Gran parte de los españoles ha de recurrir a la contratación de una hipoteca para poder afrontar la compra de una vivienda. Para muchos no es tarea fácil decidirse por una entidad bancaria quizá porque, como ya comentábamos en un post anterior, la cultura económica de los ciudadanos no es muy elevada. Pero si encima nos enteramos de que muchos bancos tienen una sonada falta de transparencia y realizan prácticas abusivas a este respecto, la búsqueda de hipoteca se transforma en cómo sobrevivir en el ‘far west’ hipotecario. La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE) ha llegado a esa conclusión en un estudio subvencionado por el Ministerio de Sanidad y Consumo. El citado informe ha recabado información sobre los engaños de los bancos a sus clientes mediante visitas a más de 180 sucursales de diferentes entidades de Madrid, Zaragoza, Valladolid, Mérida, Cáceres y Málaga. En dichas visitas los técnicos de ADICAE se hicieron pasar por clientes que solicitaban hipotecas, es decir, que la información fue recogida de primera mano.

¿En qué consiste el engaño hipotecario? Fundamentalmente en que muchas entidades no facilitan folletos informativos sobre las hipotecas antes de contratarlas y, además, ofrecen rebajas de tipos de interés si se contratan servicios adicionales aunque, en la práctica, el coste es todavía mayor. El presidente de la Asociación, Manuel Pardos, ha criticado la pasividad del Banco de España y del gobierno ante la “intocable” banca y ha anunciado que denunciará ante las autoridades las mencionadas prácticas abusivas. En este sentido, parece mentira que el Gobierno, supuesto guardián de los derechos de los ciudadanos, no actúe con más vehemencia ante estos demostrados abusos. Además, este tipo de noticias manchan la imagen de las entidades que sí tienen un comportamiento correcto con sus clientes.

Entradilla:
Gran parte de los españoles ha de recurrir a la contratación de una hipoteca para poder afrontar la compra de una vivienda. Para muchos no es tarea fácil decidirse por una entidad bancaria quizá porque, como ya comentábamos en un post anterior, la cultura económica de los ciudadanos no es muy elevada.