Época Navarra. Del 11 al 18 de mayo de 2007
Entrevista con Pedro Schwartz, Catedrático de la Universidad San Pablo CEU
Schwartz protagonizó ayer la cuarta intervención del ciclo de conferencias liberales organizado por la institución futuro. En su intervención presentó el libro “En busca de Montesquieu. La democracia en peligro” y alabó la labor realizada por Milton Friedman, Premio Nobel.
Pedro Schwart, que dio una lección de economía práctica, está intentando formar un centro de pensamiento que se llame ‘Riqueza y pobreza’, en el que: “estudiemos cómo aplicar las normas del capitalismo democrático en los países pobres, articulado en dos partes, en el buen funcionamiento del Estado y en la democracia”.

Algunos sectores dicen que el capitalismo democrático puede crear pobreza, ¿cree que las medidas liberales que se pueden aplicar en Francia aumentarían la distancia entre países pobres y ricos?
– Una de las ideas fundamentales que defiendo en este libro es que el capitalismo democrático ayuda a los países pobres a salir de la pobreza y en el libro resumo las ideas de Xala i Martín, el economista catalán, que estudia la estadística de lo qué ha pasado con los pobres en el mundo a lo largo de los años de 1975 a 2000. En esos años la población mundial aumentó aproximadamente en 1.000 millones de personas, sin embargo, el número de personas pobres disminuyó en 400 millones de personas.

¿Cuáles son las causas de que haya menos pobres en el mundo?
– La tendencia a la baja del número de pobres se debe, sobre todo, al libre comercio internacional y a la mayor importación de capital en los países pobres, especialmente en la India y China. Ése es el primer efecto, los países pobres si tienen un estado que no sea corrupto, mejoran con el libre comercio y la importación de capital. En segundo lugar, en los países avanzados la competencia de los pobres hace que algunos salarios no suban tan deprisa como subían.

Entonces, ¿por qué existe tanto recelo a extender ese capitalismo democrático?
– La resistencia del capitalismo democrático en los países ricos se debe a que no quieren competencia de los pobres. En resumen, el capitalismo democrático mejora claramente la situación de los pobres y supone una mayor competencia para los trabajadores de los países ricos.

Pero, ¿la libertad de comercio entre EEUU y Europa beneficiaría sobre todo a las grandes empresas?
– No lo creo, beneficiaría sobre todo a las pequeñas empresas. Las grandes empresas ya se instalan en EEUU y la Unión Europea. Al final, estas grandes corporaciones son capaces de saltar las barreras establecidas por aranceles y reglas administrativas. IBM o Microsoft no tienen dificultad para entrar en el mercado europeo. Son los pequeños los que cuentan con más facilidades de vender en otro mercado, conseguir servicios y salir beneficiados con una reducción de las barreras especialmente no arancelarias.
¿Cree que el liberalismo y la práctica democrática están reñidas?
– Pueden a veces chocar, especialmente cuando la práctica democrática no respeta las minorías o en una práctica se dan especiales beneficios a grupos de interés. Si la práctica democrática consiste en usar el voto para limitar o interferirse en la libertad económica, entonces el liberalismo y la práctica democrática no son compatibles. Si el poder concedido al gobierno en unas elecciones generales se usa, no para establecer unas reglas justas para todos, sino para favorecer a unas empresas determinadas, entonces el uso del poder democrático atenta contra la libertad individual.