
"Falta una mayor profesionalización de la función de los recursos humanos", explicaba Alberto Bayo Moriones, profesor de la Universidad Pública de Navarra y uno de los autores del informe.
El estudio señala en este sentido en las empresas navarras se trabaja poco en equipo (apenas un 20%), un número muy bajo de trabajadores recibió formación en el último año (42%) y menos de un 20% recibe una parte de su salario a modo de retribución variable. "En empresas grandes o en multinacionales, en las que se apuesta por potenciar el área de recursos humanos la situación suele ser diferente", señaló Bayo, que atribuyó la escasa presencia de la retribución variable a las barreras culturales. "Existe una gran aversión a la incertidumbre y al riesgo, que también se manifiesta en otros aspectos como la creación de empresas", aseguró.
Según explicó Bayo, en las empresas navarras se utilizan modelos de trabajo "clásicos" en los que, en su opinión, "es difícil conseguir alto valor añadido y alta calidad de vida en el trabajo". Por ello, incidió en la necesidad de "modificar el modelo de gestión del talento", aunque destacó que hay empresas en la Comunidad que "ya están aprovechando su capital humano". El estudio añade asimismo que los trabajadores navarros se encuentran en generan satisfechos en su puesto (sólo un 1,4% manifiesta una baja satisfacción) y atribuyen el mayor grado de satisfacción a la actividad que desarrollan. Así, en torno al 40% de los empleados sostiene que su salario es bueno, mientras que el 30% cree exactamente lo contrario.
Además, el 70% de los trabajadores considera que su trabajo les exige un nivel de atención alto o muy alto, algo que, junto a la elevada carga de trabajo lleva a que el 10% diga estar agobiado siempre o casi siempre. El 28,7%, por el contrario, dice que nunca o casi nunca se ve rebasado por su trabajo, si bien Bayo advierte de que, en general, los trabajadores navarros "se ven más presionados" que los del resto de España.