Durán, ha indicado hoy el "think tank" Institución Futuro en un comunicado, considera que es "inadmisible" que los políticos y los sindicatos "sigan negando que existe un problema específico con el empleo".
El ponente ha aclarado que no cree que las reformas laborales sean la vía para salir de la crisis, "pero sin ellas la salida será más difícil", aunque tampoco considera que las reformas jurídicas vayan a resolver nada, "ni las actuales medidas del Gobierno, como son el aumento del gasto y de la presión fiscal".
Durán ha argumentado que no puede decirse que una política social sea buena porque da muchas ayudas a los parados: "Lo que ha de hacer es no generar esas tasas de desempleo, sino crear trabajos".
Según el ponente, "de seguir como hasta ahora, corremos el riesgo de sufrir una crisis en L, en la que, una vez superada la recesión, el crecimiento económico se estanque".
Lo que sí funciona, según Durán, son las políticas de estabilidad macroeconómica, la reducción de la presión fiscal y conseguir una mayor eficiencia de los servicios públicos.
A la hora de valorar cómo afecta la crisis al mercado de trabajo, Durán ha manifestado que está teniendo un efecto desproporcionado, porque "si bien antes ocho de cada diez empleos que se creaban en Europa eran en España, ahora nueve de cada diez que se pierden lo hacen en nuestro país".
A su juicio, esto demuestra que la situación económica se está deteriorando a gran velocidad y que, tal y como prueba la Encuesta de Población Activa, "todas las mejoras que se consiguieron durante doce años se han anulado en un año".
Por eso, tal y cómo ha argumentado Durán, no es admisible que ni los políticos ni los sindicatos "admitan que existe un problema con el mercado de trabajo".
Asimismo, Durán ha destacado que el empleo no está resistiendo los embates de la situación económica debido a que éste sigue siendo el principal factor de ajuste que las empresas poseen para adaptarse a la situación económica, porque en ocasiones "es más fácil despedir que bajar los salarios".
La causa de este hecho, en opinión del ponente, se encuentra en la rigidez del marco regulador de las actividades empresariales en España, sobre todo en el ámbito laboral.
Además, la negociación colectiva actúa en ocasiones, según Durán, como una "máquina de destruir empleo" porque en su opinión es disfuncional con las necesidades económicas y empresariales de la sociedad y a menudo es fuente de externalización de trabajos.
Respecto a la flexibilización del despido, el ponente ha opinado que es perjudicial social y empresarialmente porque, ahora, cuando las entidades necesitan reducir plantilla tienen que emplear dinero para destruir empleo, en vez de invertirlo en crear puestos de trabajo.
El objetivo en el que todas las entidades están de acuerdo es que "hay que contratar más y despedir menos", lo que se conseguirá incentivando al empresario para que cree empleo, pero no subvencionándolo, aunque, ha matizado, el que se despida a trabajadores es un hecho doloroso pero inevitable porque, a su juicio, las empresas ineficientes deben desaparecer.