Según indica el Observatorio de clima económico CIES-CCN de Institución Futuro para Diario de Navarra, después de un repunte en la percepción del clima económico en nuestra comunidad a finales del pasado año, que se movió de 2 puntos a 3,5, este año, la percepción vuelve a descender. La confianza en la recuperación de la economía Navarra sigue siendo muy baja. No hay duda de que la situación económica genera desasosiego.
Además hay un descenso generalizado en la confianza que transmiten las distintas instituciones públicas y privadas aunque el Gobierno de Navarra aparece como la institución mejor valorada seguida del Banco de España.
En el corto plazo, la demanda interna va a continuar débil hasta que no se resuelva de manera decidida el fuerte endeudamiento de las finanzas privadas y se restablezcan los canales de financiación. La tibieza del consumo, lastrado por la elevada tasa de desempleo que mina la confianza de los consumidores y la atonía de la inversión empresarial no parece que se vayan a resolver con prontitud. La esperanza se atisba en las empresas navarras que han demostrado una capacidad de adaptación notable aprovechando el tirón de los mercados externos. Hay una parte industrial y otra energética de nuestro tejido empresarial, que sobresale del resto. Todo indica que seguimos teniendo mucho trabajo por hacer y que las propuestas orientadas a mejorar la capacidad de competir de nuestra economía y de las empresas, son el mejor camino para conseguir salir cuanto antes y con garantías de éxito de la situación en la que nos encontramos.