La pandemia del COVID-19 y el estado de alarma están teniendo ya efectos económicos. CEPREDE acaba de publicar unos cálculo aproximados: asumiendo que esta situación excepcional se prolongara durante un mes, el impacto directo podría ser de reducción del 0,9% del PIB, mientras que si se acumulan los efectos indirectos e inducidos, este efecto podría podía superar el -1,7% del PIB, por lo que la economía española presentaría un crecimiento económico nulo en 2020. Esta contracción de la actividad podría suponer la destrucción de más de 300.000 puestos de trabajo.

Además, el diario El País publica hoy una encuesta realizada los días 17 y 18 de marzo. Los resultados muestran que más del 63% considera que el impacto del coronavirus en sus hogares será negativo y duradero, y un 32% cree que será también negativo, pero pasajero. Cifras bastante similares se obtienen cuando se pregunta por la economía española, no así a nivel mundial.

Preguntados por la probabilidad de diferentes escenarios personales, desde la reducción de sueldo mientras dura la crisis hasta la pérdida de empleo de manera permanente, estos son los resultados.

La incertidumbre y la posible prolongación del estado de alarma irán modificando estas previsiones. Seguiremos informando.

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