En el actual momento económico, el debate sobre el empleo resulta de gran calado. El desempleo supera ya los 3,5 millones de españoles, y la tendencia alcista no parece que vaya a detenerse en los próximos meses. De hecho, según datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración, casi 125.000 trabajadores españoles se vieron afectados por un ERE hasta el febrero de 2009, frente a los 8.000 del mismo periodo de 2008, lo que significa que se han multiplicado por más de 15.

Además, el empleo que se genera es de baja productividad, lo que implica que el modelo productivo de nuestra economía no resulta válido. Como podíamos leer en el artículo de Carlos Sánchez, “los datos de la Seguridad Social indican, en concreto, que sólo seis sectores económicos crean empleo, y ninguno de ellos tiene que ver con las nuevas tecnologías o con actividades de elevada productividad. Los seis sectores son la agricultura, la defensa, la educación, las actividades relacionadas con la salud, los servicios del hogar y las ocupaciones vinculadas a las organizaciones no gubernamentales desarrolladas fuera del territorio español”.

Hace unos días se reunieron varios representantes económicos de Navarra para debatir, en un encuentro organizado por Diario de Navarra, por qué estamos en esta situación de crisis y cuáles son las perspectivas a futuro.

José Mª Roig, Consejero de Innovación, Empresa y Empleo del Gobierno de Navarra, adoptó una perspectiva “medianamente optimista” al afirmar que Navarra va a recuperarse antes que el conjunto de España. Las razones esgrimidas fueron que la Comunidad Foral posee una fuerte relación comercial con Francia y Alemania en sectores como el automóvil o el metal, y con Estados Unidos en lo que a energías renovables se refiere. Puso como fecha a esta mejoría mediados de 2010 y recalcó que se debe mejorar la productividad a través de la formación.

Juan Goyen, secretario general de UGT en Navarra, quien ya visitó Institución Futuro en el marco de los Seminario de Innovación Organizativa del Centro para la Competitividad de Navarra, se mostró tajante respecto a la flexibilización de las condiciones de despido. En su opinión, “ya existen en España un despido bastante barato. Por ahí no deben ir los tiros para solucionar la crisis”. Según Goyen, lo que hace falta es cambiar el modelo productivo, para lo cual es necesario incidir en la formación de los trabajadores”.

El presidente de la Cámara de Comercio de Navarra, Javier Taberna, optimista en su mensaje, apuntó algunas pistas sobre cómo mejorar la competitividad: “simplificar el sector público (la administración), el sistema fiscal, mejorar las infraestructuras (“en Navarra hemos estado aislados, es hora de que llegue el TAV y adaptemos el aeropuerto a las necesidades industriales de la región”), la inversión en ciencia y tecnología y la apuesta por la negociación colectiva”. El presidente de la Cámara añadió que hay dos sectores de futuro explotables con éxito en Navarra: el turismo y la industria agroalimentaria de calidad.

José María Molinero, secretario general de CCOO Navarra, quien también participó en el Seminario de Innovación Organizativa del Centro para la Competitividad de Navarra, señaló las causas de la crisis económica: “… no nos ha llegado por problema de salarios ni de absentismo. Aquí lo que ha habido ha sido una especulación, un enriquecimiento escandaloso que no se ha reinvertido en fortalecer el proceso productivo, ni en capital humano, ni en energía ni en nada de lo que se necesita”. Además de subrayar que la formación ha de estar presente, más aún en trabajadores que salen de sectores con un bajo valor añadido”, indicó que hay que ordenar el sector inmobiliario y que la inmigración “ha sido muy útil en todo este periodo de tiempo y tiene que seguir siéndolo”.

El presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), José Manuel Ayesa, se declaró pesimista en el corto plazo en lo referente al empleo, y optimista en el medio y largo. Respecto a Navarra, afirmó que “nuestro problema ha empezado […] porque nuestro modelo, que no es bueno y está también apoyado en el consumo interno y en la construcción, aunque en menor medida que en el resto del país, debe afrontar cambios”. Destacó también la necesidad de adecuar la oferta de Formación Profesional a las demandas del mercado laboral.

Desde una perspectiva académica Reyes Calderón, economista de la Universidad de Navarra, incidió en que en el panorama actual hay dos crisis que tendemos a confundir en una sola. Está la “crisis productiva”, que ha coincidido en el tiempo con la “crisis financiera”. Para afrontar este mal momento de la economía, propuso mejorar el diálogo entre universidad y empresa y abogó por un aumento de la cultura del esfuerzo, la innovación y la responsabilidad.

Por último, el sociólogo Luis Sarriés recalcó que el mercado de trabajo tiene un problema de rigidez relativo a contratos, jubilación, etc. Denunció la segmentación entre empleo de alta y de baja calidad, “que crea un mercado de dos velocidades”, advirtió de la necesidad de integrar la formación continua en la empresa y señaló que el parado no puede ser una persona pasiva, “debe formarse”.

Entradilla:
En el actual momento económico, el debate sobre el empleo resulta de gran calado. El desempleo supera ya los 3,5 millones de españoles, y la tendencia alcista no parece que vaya a detenerse en los próximos meses.
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