Actualidad Económica, 6 de marzo de 2008
Julio Pomés y Ana Lorenzo, miembros de Institución Futuro
Globalización: ¿está el mercado laboral español a la altura?.

Los músicos del Titanic y la competitividad española.

Cambio climático desde otro punto de vista.

Globalización: ¿está el mercado laboral español a la altura?
En un mundo cada vez más globalizado, España compite por puestos de trabajo e inversiones con países de Europa del Este y Asia. El rápido desarrollo de estos países genera una presión inmediata sobre la economía española. En el informe “Globalización y la Unión Europea: efecto sobre los mercados laborales”, Martin Schulte, del think tank alemán Institut für Wirtschaft und Gesellschaft Bon, manifiesta que para hacer frente a esta situación los países del sur y oeste de Europa deben someterse a reformas. Schulte subraya que, aunque no existe una solución fácil a este problema, los países más afectados, como España, pueden aprender de los que ya han logrado adaptarse, como los anglosajones y escandinavos. En este sentido, España debería aspirar a una menor regulación de sus mercados laborales, así como de sus bienes y servicios. Además, el estudio concluye que para ser competitivo, tiene que pasar de un mercado laboral de producción a otro basado en el conocimiento.

Los músicos del Titanic y la competitividad española
¿Seguro que España va bien? Xavier Sala i Martín, catedrático de la Columbia University y uno de los liberales más destacados, opina que mientras se siga apostando por un modelo basado en el turismo y la construcción y no se acometan profundas reformas, nuestra competitividad seguirá hundiéndose. Así, la calidad de los estudiantes ha empeorado; las empresas que quieren innovar encuentran entornos cada vez más regulados y hostiles; la investigación pierde calidad; el marco institucional es cada vez más opresivo; y la mentalidad general es cada día más funcionarial y menos emprendedora. La autocomplacencia del Ejecutivo ha hecho que nadie se preocupe de implementar ‘dolorosas’ reformas que hubieran permitido pasar a producir bienes alternativos al acabarse el boom inmobiliario. Frente a la desaceleración económica, la actitud pasiva e interesadamente optimista del Gobierno, que proclama el superávit fiscal como el gran seguro del país, se asemeja a la de los músicos del Titanic, que tocaban el violín, ajenos al hundimiento del transatlántico.

Cambio climático desde otro punto de vista
Ante la politización del debate sobre el cambio climático y el rumbo marcado por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), se ha constituido un grupo formado por 43 instituciones investigadoras independientes con el objetivo de evaluar la situación actual y extraer recomendaciones de actuación. La iniciativa, denominada Civil Society Coalition on Climate Change, cuenta con el respaldo de centros de investigación especializados como el CEPOS danés, el Hayek Institute autriaco o el Liberales Institut suizo. Para hacer frente a la presión de grupos ecologistas y lobbys, que están provocando una reacción inmediata y cortoplacista de los políticos, esta iniciativa plantea un necesario contrapeso al IPCC, con recomendaciones de actuación centradas en la salud humana, la creación de un marco para el desarrollo sostenible, así como medidas sensatas ante desastres naturales y cambios climáticos, que eviten alarmas sociales injustificadas y regulaciones gubernamentales innecesarias.