Invitado por el think tankInstitución Futuro con motivo de la celebración del Día del Contribuyente, el mediático Leopoldo Abadía analizó con un lenguaje claro, directo y aderezado con ironía y humor los orígenes de la crisis y la situación actual.
Para Abadía lo menos importante en esta crisis es el factor económico: "Es una crisis de decencia. Ha habido 15.000 sinvergüenzas que han inventado productos financieros que no entendían y luego han forzado a vender. Después, están un 1,4 millones de estúpidos que han comprado sin entender. Debe haber una revolución civil frente a las entidades financieras".
Los orígenes de esta crisis global se conocían, según Abadía, desde enero de 2008: "Un negocio montado sobre una base tan precaria, la concesión de hipotecas a personas que no tienen ingresos ni ningún bien material, no era sostenible. Me cuesta creer que yo sea una de las personas más listas del mundo y que otras personas no lo hayan visto venir".
El ingeniero, padre de 12 hijos, y abuelo de 38 nietos, abordó una de las incógnitas que giran en torno a la crisis: cuándo se saldrá de ella: "Para saber cuándo se va a salir de la crisis hay que conocer su alcance. El Fondo Monetario Internacional , del que me fío mucho, dijo hace un tiempo que la magnitud oscilaba entre los 100.000 millones de dólares y los 500.000. En conclusión, dijo que no tenía la menor idea. Sus previsiones fueron creciendo. De 700.000 millones pasó a 2,2 billones y hace un mes dijo 4,4 billones. Los bancos han vendido porquería (refiriéndose a las hipotecas subprime) por valor de 5,3 trillones, y la quinta parte de las reservas de China proceden de dinero de esa porquería ¿Qué cuándo saldremos de esto? Cuando Dios quiera. Y por ahora parece que no quiere". Leopoldo Abadía aconsejó a todos los presentes, más de 300, que hicieran caso a quienes pronosticaran una fecha: "Nadie sabe nada. Un político dijo que pasaría en dos meses. Si yo fuese su jefe le llamaría para decirle que es idiota".
Soluciones a la crisis
Otro de los puntos álgidos de su exposición fue las soluciones que han adoptado los Gobiernos frente a la crisis: "El 14 de octubre de 2008 el Gobierno convocó una reunión extraordinaria y monográfica sobre la crisis. Fueron todos los ministros menos uno: ¡el de economía! Todos los gobiernos han optado por darle a la máquina de hacer dinero y endeudarse. Cuando alguien se endeuda se tiene a devolver el dinero y además, con intereses".
Leopoldo Abadía también se refirió a los últimos datos del paro y a las declaraciones de los dirigentes políticos que aseguraban ver "brotes verdes". "Brotes verdes no hay ni uno. Puede ir bien una empresa en Misouri, otra en el sur de Francia y otra en Sudáfrica. Me alegro por ellos, pero eso no nos relaciona. El único indicador que vale es el número de parados. Cada parado menos será un brote verde".
Leopoldo Abadía propuso ayer tres posibles líneas para afrontar la crisis. Una es el optimismo: "El optimismo no supone decir que no pasa nada. Decir lo contrario sería mentir. El optimismo consiste en luchar por sacar el mejor partido de una situación. Está prohibido hablar de crisis. Hay que darle vueltas a la cabeza", apuntó. En este sentido el ingeniero mencionó el caso de una empresa catalana dedicada a vender sillas que en vez de distraerse se ha dedicado a seguir trabajando. "El otro día una conferencia en el Camp Nou. Las 120.000 sillas eran suyas. Y en otra charla que estuve en la Universidad Autónoma de Madrid, también".
La segunda de las soluciones que sugiere Abadía es la prudencia: "No hay que pasarse ni por temerarios ni por cobardes. Estamos siempre en el por si acaso. Quien pueda seguir gastando normal, que lo haga". Y por último, enfatizó la idea del trabajo: "Nos va a costar salir pero las empresas y las personas tenemos que volcarnos en el trabajo. Si un niño llega a su casa con dos suspensos, se le da dos bofetadas y que repita. Y cuando saque sobresalientes, entonces, seguro que le regala un ramo de flores a su madre por haberle hecho esforzarse".
Leopoldo Abadía acabó su conferencia señalando que la "época que toca vivir ahora es apasionante porque se va a poder revisar nuestro manual de instrucciones".
En el turno de preguntas, Leopoldo Abadía respondió que "no va a haber pensiones para todos. "Las pensiones en España se basan en la generosidad. Los jóvenes trabajan para los mayores. Pero ahora no hay jóvenes, no hay niños y sobran los mayores".