En esta jornada, que llevó por nombre "De la idea de proyecto al proyecto en ejecución: financiación, calendarización, asignación de responsables, puntos de no retorno…" y congregó a más de 30 directivos y empresarios, se discutió sobre la generación de nuevas ideas dentro de la empresa y el cómo se han de llevar a la práctica.
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Fernando de la Puente, director de I+D de la Universidad de Navarra: "Quien tiene una idea de negocio dentro de una empresa no ha de ser la misma persona que la lleve a la práctica"
De la Puente destacó que antes de pensar en cómo poner en marcha un proyecto, hay que trabajar mucho en la generación de ideas, lo que resulta difícil porque "existe un déficit cultural a la hora de generarlas". Esa falta de cultura de la innovación hace que no suela haber en las organizaciones instrumentos y herramientas para que las ideas puedan transmitirse, bien de la cúpula directiva a los trabajadores, o a la inversa.
A este respecto, describió cómo en el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA), del que fue director gerente durante años, crearon "meeting points" en cada planta, con el objetivo de realizar intercambio de información y para que los diferentes laboratorios supieran lo que estaban haciendo cada uno. Eso "a pesar de que al principio nosotros no detectamos esa necesidad. En definitiva, las ideas son necesarias y se requiere tiempo para escucharlas y saber cómo recogerlas. En este sentido, el ponente insistió en que es fundamental tener cierta autonomía para poder desarrollar la creatividad." Si sólo haces lo que digo yo, se cierran puertas. Y si nunca te reúnes conmigo, no habrá bottom-up". Además, el ponente destacó la necesidad de ser innovador, "para que las ideas generadas se plasmen como resultados con beneficios para la empresa".
Sobre quién implementa la idea y le "pone patas" al proyecto, de la Puente insistió en que no tiene por qué ser la misma persona que originariamente tuvo la idea. "Quien ha de poner en proyecto en marcha es la persona más idónea para hacerlo realidad". En este sentido, destacó un triángulo al que hay que acudir para analizar si alguien es apto para cada función de un proyecto: hay que descubrir quién quiere, sabe y puede participar. Sobre la gestión de proyectos, recalcó que los objetivos han de ser realistas, la estrategia clara y fácil de transmitir, los recursos, tantos como necesarios, y que debe existir una necesaria evaluación para modificar el proyecto si es necesario.
Michel Iturralde, presidente de Iturralde y Sagüés: "Una empresa vale lo que valen sus personas y sus sistemas"
El ingeniero Michel Iturralde basó buena parte de su intervención en explicar cómo se generan las ideas en su empresa. Incidió en los valores que, a su parecer, deben guiar todo proceso de creación de ideas: la motivación y la necesidad de "ser utópicos para avanzar", la ética, la ambición, el trabajo en equipo… todo ello bajo la premisa de que el equipo con el que se trabaja lo hace con calidad, anticipación, eficacia y creatividad. A este respecto, declaró que "una empresa vale lo que valen sus personas y sus sistemas".
Para conseguir la excelencia en una determinada área, aconsejó inspirarse en quienes lo hacen mejor, estudiarlos, imitarlos y, entonces, superarlos, "lo que muchas veces se consigue viajando". También describió cómo en Iturralde y Sagüés se prima a quienes encuentran errores en la organización, porque "la búsqueda del error conduce a la mejora".
Para describir estos supuestos, Iturralde empleó ejemplos de ideas llevadas a la práctica por Iturralde y Sagüés, como juegos de reciclaje o pesca de cangrejos en el parque "Senda Viva", el diseño de trailers móviles con inodoros portátiles, murales cinéticos, cartelería y maquetas interactivas, etc.
