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Hoy, 17 de noviembre, se celebra el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Pulmón. Quisiera por tanto llamar la atención sobre la importancia de implantar un cribado del cáncer de pulmón con la finalidad de conseguir un diagnóstico en fases más tempranas de esta enfermedad. Toda actividad preventiva, cuya efectividad esté confirmada y sea asumible por el sistema público, supone una mayor calidad de vida para los ciudadanos y un ahorro para las arcas públicas a largo plazo.

 

El cáncer de pulmón es el tumor que más fallecimientos produce al año, superando al cáncer de mama y al colorrectal. Su supervivencia media a los 5 años es de escasamente el 12%. En Navarra, al año se diagnostican aproximadamente 400 casos y fallecen por su causa más de 300 personas, considerándose la primera causa de muerte prematura. La magnitud y transcendencia de esta cruel enfermedad resulta más que evidente, a pesar de los notables avances en su tratamiento con la terapia dirigida y la inmunoterapia, que han complementado a la quimioterapia y a la radioterapia.

 

Uno de los aspectos más preocupante de este tumor y que está detrás de esa alta mortalidad es que, cuando se diagnostica, más del 70% de los pacientes presentan un cáncer avanzado. Esto llevó hace más de un año a la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica a promover un estudio piloto en la red pública de salud, con la colaboración de Atención Primaria, para el cribado del cáncer de pulmón. Este estudio llamado CASSANDRA incorpora la Tomografía Computarizada de baja dosis (escáner de baja radiación) junto a la deshabituación tabáquica. Hasta la actualidad, más 20 hospitales de 14 Comunidades Autónomas se han comprometido con dicho estudio (entre ellas Navarra con su Hospital Universitario). Pero todo este empuje de los profesionales no está recibiendo el apoyo debido de la administración sanitaria. El ministerio de sanidad se muestra reacio a incluir este cribaje en la cartera del Sistema Nacional de Salud, principalmente por su coste, a pesar de que los estudios de coste-efectividad describen resultados similares al cribado de cáncer colorrectal e incluso mejores que los de mama o de cuello de útero. Tristemente, nuestro actual consejero de salud hace seguidismo del Ministerio de Sanidad, como se pudo comprobar el pasado 7 de noviembre en la Comisión de Sanidad del Parlamento navarro, al responder sobre la situación actual y perspectivas futuras del cribado del cáncer de pulmón. Todo ello a pesar de que hace solo un año el propio parlamento aprobó por unanimidad – por cierto, a propuesta de Navarra Suma- una moción para su implantación.

 

Señor Consejero, ya no hay motivos para posponer la implantación del cribaje del cáncer de pulmón, la evidencia científica es abrumadora, como lo demuestra el estudio italiano MILD (con una reducción de la mortalidad global del 20% y del 38% por cáncer de pulmón), o el estudio americano NLST (con reducciones del 6,7% y del 18%) o el estudio europeo NELSON (con una reducción del cáncer de pulmón del 26%). Tanto es así, que las guías de las sociedades americanas de cáncer, e incluso la propia Comisión Europea, recomiendan la progresiva implantación de dicho cribado. Navarra ha sido pionera en la implantación del cribaje de diferentes enfermedades (cáncer de mama, luxación congénita de cadera…). A lo largo de muchos años ha sido un modelo de excelencia en muchas áreas, incluida ésta. Recuperemos ese empuje que tenía la sanidad pública navarra pilotando un futuro cribaje de cáncer de pulmón. Se lo debemos, principalmente, a todos esos pacientes que hemos diagnosticado tan tarde.

 

 

Institución Futuro
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