Últimamente se habla mucho del desarrollo de la industria y el transporte y sus consecuencias medioambientales. De todos sus efectos, el cambio climático es el que resulta más preocupante. Sin negar que las emisiones de CO2 están perjudicando a nuestro planeta, es necesario subrayar que hay otro tipo de actividades que también resultan contaminantes. La llamada tercera revolución industrial, la de la informática, es un buen ejemplo de ello. Un estudio realizado por la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) y el investigador alemán Ruediger Kuehr destaca que, para fabricar un ordenador medio, se requieren hasta 240 kilos de combustibles, 22 kilos de productos químicos y 1.500 litros de agua.

El problema no acaba ahí: las elevadas toneladas de ‘basura electrónica’ que se generan anualmente también son motivo de preocupación. Tanto es así, que el Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas se ha puesto de acuerdo con empresas como Dell, Microsoft, Hewlett Packard o Philips para poner en marcha el programa “Solucionar el Problema de la E-Basura”. Éste busca estandarizar los procesos de reciclado, de forma que se puedan reutilizar los componentes más valiosos de la basura electrónica y alargar la vida de los productos.

Según los expertos, un problema que atañe especialmente a Europa es la falta de una legislación homogénea sobre el reciclaje de componentes electrónicos. Sería conveniente replantearse el uso que se hace de los ordenadores y, en general, del material informático. La vida de estos aparatos parece cada vez más reducida y, dado que los usuarios no tienen influencia en el proceso de producción, al menos sí la tienen una vez que el aparato deja de emplearse. El reciclaje, tal y como indica el informe de las Naciones Unidas, parece la mejor opción.

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Últimamente se habla mucho del desarrollo de la industria y el transporte y sus consecuencias medioambientales. De todos sus efectos, el cambio climático es el que resulta más preocupante. Sin negar que las emisiones de CO2 están perjudicando a nuestro planeta, es necesario subrayar que hay otro tipo de actividades que también resultan contaminantes.