
En el segundo trimestre, el Retraso Medio de Pago (RMP) europeo subió hasta los 13,48 días. Después de haber registrado su mínimo histórico —12,85 días— a principios del año pasado, el RMP europeo ha mantenido una tendencia alcista en los últimos trimestres. En el caso de las empresas españolas, el RMP —13,82 días— se sitúa por encima del europeo por segunda vez este año.