
Por eso me resultan muy sorprendentes algunas declaraciones políticas de nuestra Comunidad Foral en las que alguien se niega a trabajar con quien le ha tocado en suerte. Puedo entender que existan malas relaciones y heridas abiertas, pero en ese caso sería bueno hacer de tripas corazón porque la ocasión así lo demanda y porque la altura de miras se demuestra en las situaciones difíciles. ¿No deberían dejarse de lado las cuitas personales, que insisto las hay en cada oficina y en cada puesto de trabajo, y centrarse en lo que realmente importa? No cooperar por no estar de acuerdo en el fondo, en lo fundamental, es perfectamente comprensible, pero por cuestiones personales… no tanto. Creo que muchos de nuestros políticos están poniendo toda la carne en el asador para salir de la situación en la que nos encontramos pero que se dejan distraer por cuestiones que, en situaciones como la actual, deberían ser capaces de soslayar.
No sé si Yolanda Barcina agotará la legislatura en el Gobierno, o si UPN renovará su cúpula. Lo que sí sé es que esa decisión le corresponderá a ella o a UPN, y a ningún otro. Como decía S. Covey, centrémonos en trabajar en nuestro círculo de influencia y en agrandarlo, pero no dediquemos ni un minuto a lo que está fuera de nuestro alcance. Dejemos de desviar la atención hacia lo que no es responsabilidad nuestra y apliquémonos a lo que sí lo es: unir todas las fuerzas posibles para salir adelante y dialogar y cooperar con todos los que tienen la capacidad de aportar para la mejora de la situación, nos caigan mejor o peor.
Si los antiguos cauces de entendimiento entre determinadas fuerzas políticas se han secado, innoven e invéntense otras vías entre todos y asegúrense de que funcionan porque me temo que así ni se activa la economía, ni se crea empleo. Y el tiempo corre en nuestra contra. No nos olvidemos además de que el dinero, que tanta falta nos hace, no es nada amigo de la inestabilidad.
Necesitamos de todas las fuerzas y recursos para salir de esta y no deberíamos desperdiciar ni un minuto en todo lo que no sea trabajar por ello. Ni mociones de censura que no van a salir, ni bombardeo de preguntas en el parlamento que no van a ninguna parte, ni posiciones inmovilistas de no cooperación, ni prepotencia… solo vale arremangarse y estar a lo que toque y con quien toque. Cuando hayamos superado juntos la atroz sequía y haya agua para todos, ya volveremos a discutir si nos gusta con más o menos cloro, pero ahora no toca.
En cualquier caso, conservo la esperanza de que todo esto sea un paripé y de que en la reciente reunión celebrada entre UPN y PSN, más allá de lo que se publicó en los medios, se trataran temas clave para el futuro de Navarra…