Leemos en la revista Capital del mes de junio que “España se queda sin profesionales brillantes”. Al parecer, a varias empresas les cuesta cada vez más encontrara especialistas en ingeniería (de todas las especialidades), informáticos, matemáticos, físicos, médicos y consultores, entre otras profesiones. Según la patronal Aetic, que engloba a las compañías del área de tecnologías de la información y las comunicaciones, existe un déficit de 10.000 empleados de alta cualificación.

Un ejemplo concreto: T-Systems Iberial, la filial de Deutsche Telekom, no encuentra 200 candidatos que acepten las vacantes de ingeniero, programador y consultor, y eso que salarialmente son puestos atractivos a los que se les da mucha publicidad. Esta empresa, con una rotación del 30% de su plantilla, es sólo un caso de entre otros muchos que están ocurriendo en nuestro país. La solución que muchas compañías están encontrando es salir al extranjero en busca de profesionales aunque, a la larga, ésta no es una solución convincente. Sobre todo teniendo en cuenta que España ha sufrido una fuga constante de talento, hasta el punto de que somos exportadores netos. A este factor se suma otro de carácter social, que destaca Juan Carlos Cubeiro, director de Eurotalent: “la ciencia no está bien vista y la sociedad española no valora el conocimiento en un modelo económico de construcción y turismo”. Ante este panorama, muchas empresas se ven abocadas a robar el talento de la empresa rival, aunque según Sánchez de León, hay dos escenarios de futuro para España: uno, mantener el actual orden de cosas. En este caso, la península tendría un rol económico más marginal del que tiene. Dos, abrir la válvula de la inmigración cualificada.

Entradilla:
Leemos en la revista Capital del mes de junio que “España se queda sin profesionales brillantes”. Al parecer, a varias empresas les cuesta cada vez más encontrara especialistas en ingeniería (de todas las especialidades), informáticos, matemáticos, físicos, médicos y consultores, entre otras profesiones.