Diario de Navarra, 14 de noviembre de 2006
Julio Pomés, Director de Institución Futuro
Los votos del PSOE acaban de rechazar en la Comisión de Presupuestos del Congreso que Navarra pueda financiar el Tren de Alta Velocidad (TAV) de la misma forma en que lo ha hecho Euskadi, es decir, descontando su coste a la aportación al Convenio Económico. El asunto es capital para el futuro de Navarra.
Si esta enmienda se deniega en el Pleno de los presupuestos del Estado, la Comunidad foral sufrirá un retraso considerable con respecto a si se acometen ahora los trabajos, y será la última comunidad autónoma en disponer de una infraestructura imprescindible para la competitividad de Navarra en el contexto global. Nuestra insuficiente masa crítica en economía podría resolverse si logramos óptimas comunicaciones con Madrid y con nuestros vecinos. Merece la pena relatar los cinco perjuicios a Navarra desde el gobierno de la nación. Duele que Navarra vaya a ser la última región en disponer de una vía de gran capacidad por carretera que conecte Pamplona con Madrid.
Molesta que nuestro aeropuerto sea uno de los más desatendidos, como lo prueban sus insuficientes infraestructuras, que desde luego no favorecen la llegada de nuevas compañías aéreas. Fastidia que nos vendan como un gran regalo la inversión del Estado en Navarra de una enorme cárcel, desproporcionada para el tamaño de la región. Acogemos el penal por sentido de solidaridad territorial, no porque nos agrade. Crispa que otra región, con un menor techo competencial en obras públicas, haya conseguido lo que a Navarra hoy se le niega. ¿Será que hay que presionar, como lo hicieron otros con una factura sanitaria, mediante la negación a pagar el cupo?

Exaspera ver el incumplimiento de las promesas socialistas en la votación de la citada comisión. Un repaso de lo aparecido en Diario de Navarra así lo confirma. «Chivite acepta el reto de gestionar la llegada del TAV a Navarra» (21-12-2005). «Solbes admite que el TAV navarro podría pagarse a través del Convenio Económico» (2-3-2006). «La ministra Magdalena Álvarez asegura a Sanz que no tiene inconveniente en financiar la obra del Convenio económico, deduciendo el coste total de la obra en las sucesivas aportaciones» (30-3-2006). «Puras se compromete [en el Parlamento] a defender ante el gobierno de Rodríguez Zapatero la obra del TAV» (21-10-2006).

Si todo lo relatado resulta preocupante, más lo es la advertencia implícita en esos incumplimientos; crece la impresión de que el PSOE actúa al margen del PSN. Si esto fuera así, la existencia de Navarra como comunidad diferenciada podría llegar a cuestionarse invocando «altos intereses de Estado».

Estamos a tiempo de demostrar al Sr. Zapatero que la paciencia de Navarra se agota y que no vamos a aguantar el retraso que implica que el TAV no se pague a través del Convenio Económico. En este asunto el Partido Socialista de Navarra, con su candidato Fernado Puras a la cabeza, debería respaldar sin fisuras al presidente Miguel Sanz en su intento eficaz de adelantar su ejecución en 10 años como mínimo. Para las arcas del Estado la cuantía económica es ridícula, máxime ahora en época de bonanza. Si el PSN y UPN participan coordinados en esta batalla, Navarra puede salir fortalecida. Tras este éxito sería probable que el Gobierno tampoco se atreviera a perjudicar a Navarra en el célebre proceso pendiente.

Mejor que nos confirmen ahora que el PSOE desautoriza al candidato socialista a presidente del Gobierno Navarra para que en los próximos comicios autonómicos todos los navarros actúen en consecuencia. Más vale prevenir que curar: ahora es cuando hay que demostrar, mejor con hechos que con declaraciones explosivas, la capacidad de Navarra para actuar. Es momento de intervenir con serenidad y eficacia. ¡Navarra lo merece!