PwC Tax and Legal Services acaba de publicar los resultados de una encuesta de carácter nacional sobre fiscalidad realizada a expertos y directivos -catedráticos, responsables de fiscalidad de compañías nacionales e internacionales y responsables de asociaciones profesionales. Algunos de los resultados, insistimos, a nivel España, resultan de gran interés al plantearse si la fiscalidad afecta o no a las empresas.
Ante la pregunta de “¿Qué opina del hecho de que sea el Impuesto sobre Sociedades el principal tributo elegido para incrementar los ingresos tributarios del Estado?”, el 46% muestra su desacuerdo con la medida, el 38% no tiene criterio definido y el 16% está de acuerdo.

Preguntados sobre si creen que las medidas adoptadas por el Gobierno Central (reforma del Impuesto sobre Sociedades aprobada por el Gobierno el pasado mes de diciembre dentro del paquete de medidas tributarias para la consolidación de las finanzas públicas) ayudarán a conseguir los objetivos recaudatorios previstos, el 42% cree que la recaudación quedará por debajo de lo previsto, es decir, consideran las medidas inefectivas desde el punto de vista recaudatorio.

Si hablamos de competitividad y fiscalidad, el 60% cree que las reformas fiscales afectarán a su competitividad y al crecimiento económico (se entiende que a peor).

También q ueremos destacar las respuestas a la pregunta de correlación entre la presión fiscal y los servicios públicos en España. El 59% cree que la presión fiscal es alta o muy alta en relación con los servicios públicos ofertados.

Por último, incluimos uno de los gráficos que ya lanzamos la semana pasada, sobre los componentes que afectan a las empresas y cuáles impactan más en los negocios por CCAA, según el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) del Instituto Nacional de Estadística. La fiscalidad es el factor con mayor impacto desfavorable en 11 comunidades españolas, seguido de la morosidad y el entorno macroeconómico. En Navarra, los resultados indican que entorno macroeconómico (29%), fiscalidad (28,7%) y regulación económica (28,4%), todas ellas con porcentajes muy próximos, son los principales aspectos que afectan a las compañías.
