MERCADO DE LAS IDEAS
Los más corruptos
El Índice de percepción de corrupción, publicado anualmente por Transparency International, reveló en 2005 qué países, de los 158 estudiados, empeoraron en lo que a corrupción se refiere respecto a años anteriores: Polonia, Argentina, Filipinas, Zimbabwe, Canadá e Indonesia entre otros. Esto demuestra que la prosperidad económica no es siempre óbice para que se ejerza la corrupción, entendida como “abuso del poder público para fines privados”. A la cola de la lista se encuentran Chad, Bangladesh, Turkmenistán, Haití y Nigeria. Otros, como Estonia, Italia, España, Colombia y Finlandia han mejorado en la última década. Los que encabezan el ranking son Islandia, Finlandia, Nueva Zelanda, Dinamarca y Singapur. La corrupción suele analizarse desde un punto de vista moral, pero el aspecto económico también es importante. Si ya se podía presuponer que la corrupción era una de causas de pobreza en varios países y una barrera para superarla, un reciente estudio elaborado por Charles Lee y David Ng, de la Cornell University, lo demuestra. Tras estudiar las economías y los índices de corrupción de 46 países, los autores concluyen que el nivel de corrupción de un país tiene graves resultados económicos. Ralentización del crecimiento económico, aumento de precios, reducción de la inversión y disminución de la protección legal de los accionistas de compañías nacionales son algunos de los efectos descubiertos. Es más, si un país mejora en un punto su índice de corrupción, el valor de las acciones de las empresas domésticas aumenta casi un 10 por ciento.