SINOPSIS 157. Del 9 al 15 de septiembre de 2010
NUEVO MARCO FINANCIERO INTERNACIONAL
Basilea III
Basilea III: nuevos requisitos de capital y liquidez. Robert Tornabell, ex decano de ESADE Business School y Catedrático de Banca y Finanzas, realiza en Expansión una valoración de las líneas maestras sobre capital y liquidez de los bancos aprobadas el fin de semana pasado en Basilea por los gobernadores de bancos centrales y jefes de supervisión. Según Tornabell, los nuevos requisitos, que en suma implican el aumento de los capitales mínimos de la banca, son “en general muy estrictos, incluso a pesar de la aplicación gradual en el tiempo”. También cree que aún quedan muchas cuestiones pendientes, entre otras “las que se refieren a los productos derivados”.
Posibles efectos de Basilea III. Antonio Carrascosa, Director de Cumplimiento Regulatorio de PricewaterhouseCoopers y Miembro del Consejo Asesor de Expansión, cree que Basilea III “no sólo busca reforzar la solvencia de las entidades, sino que también introduce medidas para el refuerzo de su liquidez”. Según el experto, algunas áreas de negocio se verán afectadas por la reforma: “participaciones en otras entidades, financiación interbancaria no garantizada, diseño y negociación de muchos derivados, etc. La financiación a empresas también puede verde modificada al favorecerse relativamente las emisiones de valores con respecto al crédito bancario. Asimismo, habrá incentivos a prestar a empresas que mantengan una vinculación estrecha con la entidad, especialmente que mantengan depósitos”.
El concilio de Basilea. Tomasso Padoa-Schioppa, presidente de la fundación IFRS, ex ministro de Economía de Italia y ex presidente del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, escribe en El Mundo sobre el acuerdo de Basilea, donde “está en juego la recuperación de la economía y la competitividad entre las grandes instituciones financieras”. El debate se centra, según él, en dos puntos centrales. Uno, la tutela del ahorro y el crecimiento, vinculados en cuanto que, en un primer periodo de transición, “los bancos se verán obligados a racionar los préstamos a las familias y a las empresas”, lo que puede, en varios países, sofocar la recuperación productiva. Ahora bien, “una vez concluido el proceso, los ahorradores estarán más seguros y los bancos serán menos vulnerables a las crisis imprevistas”. El segundo punto se refiere a la cooperación y la competitividad, conceptos difíciles de ligar “por la dificultad de casar la necesidad de reglas uniformes a escala global con la profunda competencia actual entre los países, plazas financieras, sistemas bancarios y financieros”.
Basilea 2018, largo me lo fiáis. John Müller, periodista de El Mundo, describe cómo el consenso alcanzado es menos drástico para los bancos que lo que se temía: “los ratios fijados son más holgados que los números que se manejaron tras la tormenta financiera de septiembre de 2008, y los plazos son muy generosos, ya que la totalidad de las medidas sólo serán exigibles en 2018”.
Más capital y mucho tiempo. Santiago Carbó, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Granada y Consultor del Banco de la Reserva Federal de Chicago, describe en Cinco Días el tercer gran acuerdo global de solvencia. Opina que la concreción de los requisitos de capital “constituye un avance”, aunque “los nuevos requisitos son menos exigentes de lo que se esperaba, lo que ha sido acogido con un cierto alivio desde las entidades y los mercados bursátiles”. “Además, en España ya se cuenta con una normativa de provisiones anticíclica que sigue constituyendo un marco de referencia en el exterior”.
Un nuevo tsunami bancario: Basilea III. Joaquín Maudos, Investigador del IVIE y profesor de la Universidad de Valencia, destaca en Cinco Días la lección aprendida de la crisis de las subprime americanas: “la importancia que tienen el buen funcionamiento del sistema bancario y la estabilidad financiera a la hora de garantizar un crecimiento sostenido. También se ha confirmado que la capacidad de los bancos de soportar condiciones adversas requiere disponer de capital suficiente para absorber pérdidas”. Admite que se plantea la duda de “cuál va a ser el impacto de la nueva regulación del capital sobre el sector bancario español. Quienes pueden tenerlo más difícil son las cajas de ahorros, aunque ya se ha dado un paso muy importante con las nuevas vías de capitalización aprobadas tras la reciente reforma de la Lorca”.
Más capital para un sistema más sólido. Juan Toro, profesor del Instituto de Empresa, considera en Cinco Días que el acuerdo de Basilea es “un paso más, y es un paso importante porque constituye uno de los pilares de Basilea III: el capital de los bancos y las reservas o colchones anticíclicos”. Reconoce, eso sí, que a pesar de ser un paso hacia delante, “el acuerdo no deja de ser una parte dentro de un conjunto amplio que todavía necesita mayor consenso y concreción”.
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