SINOPSIS 115. Quincena del 29 de diciembre de 2008 al 12 de enero de 2009
OTROS ARTÍCULOS:
COMERCIO EXTERIOR: PLAN MARCA ESPAÑA
Fernando Fernández Méndez de Andés, rector de la Universidad Antonio de Nebrija, escribe en ABC sobre el creciente localismo de la política española. Mientras el mundo discute sobre la crisis financiera, en nuestro país continuamos enfrascados con la financiación autonómica y la enseñanza en español.
El economista se sorprende de que los españoles se empecinen en negar su propia existencia: “Tenemos un activo económico y cultural de primera magnitud en el idioma común y nos empeñamos en conseguirlo y llamarle por otro nombre para confusión de propios y extraños (…). Tenemos un problema con la imagen de marca de un país que todavía no ve reconocido su esfuerzo de modernidad y desarrollo y nos aplicamos con éxito a que nadie conozca el nombre de España”.
En un mundo en el que el valor de la marca adquiere cada día más importancia, al columnista le molesta el esfuerzo que hacemos los españoles para que nadie conozca la imagen de España. Pese al acierto del Gobierno con la definición de un plan marca España, existen casos en los que nuestros políticos están desperdiciando la inversión en nuestra marca nacional. Así, el Gobierno vasco patrocina el Museo Guggenheim de Nueva York y el Gobierno de Cataluña lo hace con una exposición de Miró en el MOMA sin ninguna referencia a España.
ALEMANIA EN 2009: UN AÑO MUY COMPLICADO
Juergen B. Donges, director del Instituto de Política Económica de la Universidad de Colonia, dilucida en ABC sobre la principal economía de la Unión Europea, Alemania, país que se enfrenta a importantes imponderabilidades que podrían lastrar su futuro y que, por tanto, podría afectar a los demás países europeos. Donges, quien impartirá el próximo 29 de enero una conferencia en Institución Futuro sobre los retos y oportunidades de la actual crisis económico-financiera, apunta que este año es crucial para los alemanes, dado el gran número de comicios.
Así, Alemania decidirá en 2009 los nuevos parlamentarios regionales (Landtag), el parlamento federal (Bundestag), el presidente de la República (a través de su Asamblea Federal, no por sufragio directo), los diputados alemanes al Parlamento europeo, además de las diferentes elecciones municipales. Al economista le preocupan las coaliciones que puedan surgir, ya que las soluciones consensuadas han resultado muy fatigosas para Alemania: “Cuando lo acordado reflejaba el mínimo denominador común, nadie quedaba satisfecho, como ha sucedido con las reformas del mercado de trabajo, la imposición empresarial, el sistema de pensiones y la sanidad”.
La opinión pública alemana se encuentra dividida a la hora de los posibles pactos, por lo que a Donges le alarma que las recetas populistas encuentren su clientela: “La gente en Alemania se deja engañar por los políticos igual que en España y no se plantea si las promesas electoralistas son sostenibles a largo plazo. Cuando reina una incertidumbre política de naturaleza sistémica, es difícil activar las fuerzas productivas en bien de la dinámica económica”.
AUTORES LIBERALES: HUERTA DE SOTO Y LA ESCUELA AUSTRIACA.
Con la actual crisis financiera y una recesión que está afectando a casi todas las economías más desarrolladas del mundo, al liberalismo se le ha acusado de ser una doctrina perversa, causante de todos los males epistémicos de la economía global. Además, la confusión aumenta cuando se mezcla la Escuela Austriaca con los neoclásicos o la Escuela de Chicago.
En este contexto, Juan Velarde, Consejero del Tribunal de Cuentas, rescata en Expansión la obra de Jesús Huerta de Soto, The austrian school: market order and entrepreneurial creativity, libro que pone en orden estos conceptos desde la perspectiva de una renacida Escuela Austriaca. Así, por ejemplo, indica que el protagonista del proceso económico es el empresario para la Escuela Austriaca y el “homo economicus” para los neoclásicos, herederos del pensamiento de Adam Smith.
El libro, según Velarde, además de un despliegue intelectual impresionante, tiene una proyección actualísima en estos mismos momentos de crisis económica, ya que sintetiza los debates de Hayek frente al cuantitativismo, de origen positivista, de la Escuela de Chicago: “La teoría monetarista tiende a no percibir los efectos más dañinos de la inflación: su mala asignación de los recursos que origina y el desempleo que finalmente se deriva de ello”. Por ello, Huerta de Soto señala el denominador común tanto de keynesianos como de monetaristas: la búsqueda de numerosa e inútil información macroeconómica, porque aunque “tenemos muchísimos detalles sobre la realidad económica, nuestra tarea es poner nuestros conocimientos en orden”.