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Sinopsis de opinión

SINOPSIS 114. Quincena del 15 al 29 de diciembre de 2008

 

SOLUCIONES ANTE LA RECESIÓN

Bajar los impuestos

La crisis económica en la que está sumido nuestro país es ya un hecho innegable. El Fondo Monetario Internacional acaba de certificar la entrada de la economía española en una recesión dura y prolongada si no se adoptan reformas profundas para dotarla de flexibilidad  e incrementar la productividad. Muchos economistas han alertado de la hipótesis de una crisis en L o, lo que es lo mismo, de una severa caída del ritmo de crecimiento del PIB seguida de un periodo de estancamiento. Así lo explicó Fernando Eguidazu, vicepresidente del Círculo de Empresarios, en una conferencia para Institución Futuro (vea el vídeo).

En este contexto, Lorenzo B. de Quirós, uno de los economistas liberales más destacados del panorama nacional, lamenta en El Economista la pasividad del Gobierno, “que sigue sin entender la naturaleza de esta crisis y por tanto no es capaz de introducir las medidas necesarias para restaurar las bases de la prosperidad”. Xavier Sala i Martín, profesor de la Universidad de Colombia, coincide con su planteamiento. En su artículo en La Vanguardia, explica que durante las recesiones económicas el déficit fiscal debe aumentar y que se puede hacer de dos maneras: aumentando el gasto público o  reduciendo los impuestos, para que quien amplíe el gasto sea el ciudadano. El verdadero peligro de las crisis es, en opinión de Sala i Martín, el dispendio ilimitado e indiscriminado por parte de la clase política, cuando ésta pronuncia la frase mágica “como dijo Keynes”.

En esta misma línea, De Quirós destaca que el socialismo reinante pretende estimular la demanda con inyecciones de gasto público que se limitan a derrochar el dinero de los contribuyentes en programas que se agotan en sí mismos y no crean las bases para una recuperación sostenida y equilibrada. El economista revela que cuando los planes de gasto terminen:

  1. El empleo artificialmente creado se volatilizará.
  2. Las empresas sostenidas artificialmente se irán a la quiebra.
  3. Quedará un descomunal déficit público que:
  • Absorberá el escaso capital disponible para la inversión y el consumo privado
  • Retrasará la reactivación y reducirá el potencial de crecimiento de la economía nacional en los años venideros.
  • Hipoteca el presente y el futuro de España.

Por ello, frente a aumentar el gasto público, ambos economistas inciden en la importancia de bajar los impuestos, como instrumento básico para amortiguar la dureza de la recesión y para impulsar la salida de ella.

Así, Sala i Martín, bajo las premisas de eficiencia y la inmediatez, muestra los beneficios de la reducción o eliminación temporal del IVA:

1.       Eficiencia: en épocas de crisis el contribuyente debe asegurarse más que nunca que su dinero no es mal gastado.

  • La mayoría de los gobernantes toman las decisiones con criterios electoralistas, no de eficiencia económica.
  • Cuando se rebajan los impuestos, son los propios ciudadanos quienes deciden adónde va a parar el dinero, pues son ellos quienes gastan.

2.       Inmediatez: una política fiscal anticrisis que surta efecto después de la crisis es inútil:

  • El aumento del gasto público en infraestructuras requiere un proceso largo (concursos públicos, adjudicación de obras, escrituras de contratos…)
  • Con la reducción del IRPF, cuando los ciudadanos se den cuenta de que el Gobierno les va a quitar menos dinero (en su declaración en mayo-junio), puede ser tarde para incentivar el gasto.
  • Si se redujera o eliminara temporalmente el IVA, el efecto sería inmediato: las empresas ya no guardarían dinero para pagar el IVA y, así, tendrían recursos para gastar, e induciría a que los ciudadanos gastaran más.

Por eso, De Quirós recomienda una rebaja de la fiscalidad sobre las personas y sobre las sociedades ya que ayudaría a:

  • En el corto plazo: elevaría la renta disponible de las familias y mejoraría la posición financiera de las compañías
  • En el medio-largo plazo: aumentaría sus incentivos a ahorrar, gastar e invertir porque la tasa de retorno de esoss factores de producción sería mayor después de impuestos.
  • Al mismo tiempo, la disminución de cotizaciones a la Seguridad Social abarataría el coste del factor trabajo y elevaría la demanda de bienes de capital y de la mano de obra.

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